miércoles, 24 de enero de 2018



Venezuela tiene un maravilloso clima tropical; pero cuando la temperatura baja unos grados, podemos disfrutar de ciertos beneficios que el calor y la humedad evaporan del ambiente. Sigue leyendo y descubre por qué el clima frío es bueno para tu piel.
Todavía nos quedan unas semanas de brisa helada y lloviznas inesperadas ¡por fortuna! Si eres de las que poco toleran los días nublados, o crees que solo traen resfriados y alergias, te alegrará saber es un tiempo perfecto para depurar tu cuerpo de toxinas y prevenir el envejecimiento.
El clima frío es bueno para tu piel
Aprovecha las mañanas y tardes para salir de la casa y estar en contacto directo con la naturaleza ¡así sea desde tu balcón o al pasear a tus mascotas! A continuación te damos 5 razones para ello:
Limpia los poros
Sí, el frío extremo –como el que vemos en países nórdicos– te dejará el rostro y los labios resecos. Sin embargo, cuando es tolerable, actúa como un astringente o un tónico, reduciendo la cantidad de grasa; y a la vez minimizando los poros. ¿Qué debes hacer? Solo mantener tu rutina, lavándote la cara y aplicando crema humectante.
Adiós inflamación
El clima frío activa la circulación; por ende, verás cómo las zonas en las que presentas hinchazón –como párpados, mentón y dedos– se desinflaman rápidamente. Esto se debe a que los vasos sanguíneos reducen su grosor. No olvides tomar mucha agua y jugos naturales.
Sonrojada
Una tendencia de belleza que sigue vigente es el all-natural-look; pero para lucirla es indispensable tener un cutis lozano y con una nota de color en las mejillas; algo que obtendrás en la temporada, así que ya puedes dejar el blush en casa.
Rejuvenece
El clima frío es bueno para tu piel porque la mantiene tersa y radiante. Y esto se nota a nivel capilar, pues cuando refresca la temperatura, la epidermis se relaja. Esto causa un efecto sellante en los poros, previniendo que se tapen con impurezas. Además, revitaliza tu cabello, reduciendo el frizz. Haz la prueba en unos meses, solo rociando tu cara con agua helada.
Duermes mejor
Otro de los beneficios asociados a los días más frescos es el descanso. Varios estudios científicos señalan que la temperatura del cuerpo humano baja aproximadamente dos horas después de conciliar el sueño, y si el clima lo complemente ¡pues mejor!


Aunque no lo creas la cantidad de sexo que tienes con tu pareja podría determinar varios factores de tu relación e incluso de tu felicidad, según estudios científicos. Te sorprenderá lo que los expertos descubrieron sobre las veces que debes de tener sexo para ser feliz.
DEPENDE LA EDAD
Sí, el número de velas en tu pastel de cumpleaños puede darte una idea. Si tienes menos de 25, es casi seguro que tener sexo diariamente sea lo normal para ti, porque las hormonas tanto tuyas como de tu galán están en un pico que los mantendrán hot casi todo el tiempo.
¿QUÉ TAN ESTABLE ESTÁS?
Cuando tienes una relación formal, el número disminuye, pero según diversos estudios, cada encuentro sexual es de mayor calidad. Aproximadamente en una relación estable, la medida es tener sexo de tres a cuatro veces por semana.
LA CANTIDAD DE HIJOS
Varios estudios confirman que cuando las parejas tienen hijos, la frecuencia de relaciones sexuales entre ellos pueden reducirse en casos extremos ¡hasta una vez por año!
El cambio de vida es determinante, así que si te encuentras en esta etapa, evita caer en la rutina: prueba cosas nuevas con tu pareja tanto como se te ocurra y puedan.
Y EL NÚMERO ES...
Aunque tener sexo todos los días no nos garantizan la felicidad, bajar el ritmo a menos de una vez a la semana bajan la afectividad con la pareja.
Según el libro The normal bar, donde encuestaron a más de 10 mil parejas sobre temas referentes a las relaciones amorosas, la cantidad perfecta de sexo para mantenerte feliz es de tres a cuatro sesiones a la semana. ¿Estás en el promedio?



Investigadores de la Universidad lusa de Coimbra acaban de hacer pública una investigación en la que concluyen que la cafeína ayuda a bajar la inflamación de la retina en caso de isquemia.
De esta manera, el consumo de dos o tres cafés al día resulta una práctica saludable para proteger las células de la retina.
La responsable de la investigación, Ana Raquel Santiago, explicó a Efe que en un principio la cafeína potencia los daños causados por una isquemia pero sirve para activar las denominadas células microglías de la propia retina que hacen que se resuelvan los daños de la inflamación que causa la propia isquemia.
La inflamación se produce por la falta de riego sanguíneo en la zona de la retina, a la que no llegan ni nutrientes ni el oxígeno.
El trabajo de este grupo de científicos, desarrollado en laboratorio con ratones, permitió comprobar que "la cafeína logra a largo plazo combatir la isquemia de retina", aseguró Santiago.
Para tener conclusiones más exactas, los científicos les administraron por primera vez el fármaco llamado "istradefilina" para posibles efectos antiinflamatorios en la retina.
Es un medicamento que se usa, sobre todo, para terapias en casos de parkinson, pero no se está aplicando en isquemias retinales.
"Provocamos isquemias retinales en los ratones y, posteriormente, les dimos por vial oral el medicamento", según Santiago, que añadió que "pudimos comprobar que el fármaco atenua la inflamación y el daño causado por la isquemia en la retina".
"Los resultados de esta investigación abren puertas para la creación de nuevos fármacos que puedan tratar o atenuar las alteraciones visuales" relativas, sobre todo, a episodios isquémicos como la retinopatía diabética o el glaucoma, añadió.
La isquemia de retina es una complicación asociada a dolencias degenerativas de la retina y contribuye a la pérdida de visión o a la ceguera, ya que se produce una oclusión de los vasos sanguíneos.
Dos de las principales causas de ceguera, según el estudio, son la retinopatía diabética y el glaucoma, que se desencadenan por episodios isquémicos.
Actualmente, este tipo de enfermedades no tienen cura "y los tratamientos disponibles no son eficaces, por lo que es crucial identificar nuevas estrategias terapéuticas", argumentó.
Este estudio fue financiado por la Fundación para Ciencia y Tecnología y por la empresa Manuel Rui Azinhais Nabeiro Lda.
Santiago avanzó que la investigación se ampliará para comprobar si la cafeína mejora la función visual. "Queremos comprobar si la cafeína es eficaz contra otras enfermedades de retina", apuntó.




Además de la terrible realidad de que nuestro metabolismo se ha hecho más lento, la ciencia ha ido descubriendo otros factores que bien pueden ser la causa más exacta del aumento de peso con la edad; el primero es:
1. El estrés
Es nuestro compañero de años, que pocas veces nos damos cuenta que éste afecta la capacidad del cuerpo para optimizar los nutrientes de los alimentos; esto se traduce en ordenes erróneas de nuestro organismo que impulsan a la ingesta exceso de alimentos calóricos o poco benéficos, de acuerdo a la Psychology Today.
Además esta emoción incrementa la inflamación de las células (lo que te puede hacer ver más llenita aunque no lo este).
2. Pierdes músculo
A partir de los 30 años, pierdes entre 2 a 5 % de masa muscular con cada década que pasa; lo que quiere decir que a través de años vas acumulando más grasa que otro elemento de tu cuerpo.
3. Hormonas en declive
Aceptémoslo, lo único que aumenta con la edad es nuestro peso debido a que hormonas como la del crecimiento, estrógeno y progesterona disminuyen su producción, por lo que la composición corporal cambia; aumenta la grasa abdominal y disminuye tus horas de sueño lo que aumenta tu estrés.
Y aunque parezca inevitable subir de peso con la edad, existen acciones que puedes llevar acabo para retrasar este proceso:
1. Treinta años. La clave para perder peso está en tu alimentación: planea cada una de tus comidas, no te dejes “sorprender” un snack poco saludable. Los carbohidratos no deben ser eliminados, pero si controlados.
2. Cuarenta. El consumo de proteínas es esencial en esta etapa, y también de calcio para fortalecer tus huesos
3. Cincuenta. Una alimentación saludable, con pocos quesos y bebidas alcohólicas, más grasas vegetales y mucho deporte, serán de gran utilidad.



A nadie le gusta que su derriere se vea flácido. Des afortunadamente, existen ciertos hábitos que provocan que los glúteos ‘se caigan’ y luzcan poco atractivos. Aunque no sea nuestra intención que esto suceda, son prácticas comunes que hacemos sin darnos cuenta. Conoce cuáles son para que los evites.
#1 Pasar demasiado tiempo sentado
Muchos trabajos, como los de oficina, implican estar varias horas sentado frente a la computadora. Si a esto le agregamos que la persona no realiza ejercicio de manera constante, tendremos como resultado unos glúteos caídos.
De acuerdo con investigadores de la Universidad de Tel Aviv, una vida sedentaria ocasiona la aparición de una capa de grasa alrededor del tejido muscular de las nalgas, lo que provoca que se deformen (que aplanen) y se vean flácidos.
#2 Posición recta para dormir
Si acostumbras dormir boca arriba y con las piernas totalmente estiradas, debes saber que eso no es bueno para tu salud. Esta posición ocasiona problemas de circulación, aparición de celulitis y pérdida de tono muscular en la zona de la cadera y los glúteos. Para ayudar a la circulación, procura dormir con una pequeña almohada debajo de tus piernas, a la altura de las rodillas.
#3 Pantalones y fajas pump up
Aunque su función es que los glúteos se vean más firmes y voluminosos, si utilizas estas prendas muy apretadas y/o por mucho tiempo, puede que obtengas resultados negativos. Los problemas de circulación que pueden ocasionar son uno de los principales factores que contribuyen a la flacidez de los glúteos. Además, su uso frecuente puede acelerar la pérdida de tono muscular en la zona.
#4 Asolearse demasiado
Exponerse mucho al sol y sin la protección adecuada, tiene consecuencias negativas para la salud. Entre los principales problemas tenemos la debilidad de las fibras de colágeno yde la piel. Esto a su vez provoca que los glúteos se vean más caídos, al igual que los senos.
#5 No aplicar crema hidratante
Quizá pienses que esta parte de tu cuerpo no necesita ningún tratamiento especial, pero no es así. Aplicar crema hidratante todos los días, mientras realizas un pequeño masaje en forma circular, ayudará a mejorar la circulación sanguínea y a reafirmar la piel. Si a eso le agregas una exfoliación cada semana o cada 15 días, tendrás mejores resultados.
#6 Excederte con el ejercicio
Realizar sentadillas todos los días no logrará que tengas unos glúteos de campeonato. Por supuesto que las rutinas de ejercicio ayudan a tener un derriere más firme, no obstante, debes saber cuáles seguir y con qué frecuencia.
Si ejercitas la misma parte del cuerpo todos los días, sin darle ningún descanso, el resultado será la atrofia y el adelgazamiento del músculo. Para que el ejercicio tenga buenos resultados, es indispensable tener periodos de descanso y alternar las rutinas.



Si has leído noticias que hablan sobre los beneficios de beber vino antes de dormir como el nuevo secreto para perder peso, tienes que leer esto. No nos gusta ser portadoras de malas noticias, pero por increíble que parezca, dos vasos de vino tinto antes de ir a la cama no van a quitarte esos quilitos de más.
Esto es lo que debes saber:
Un estudio publicado en 2016 descubrió que un componente en el vino tinto puede convertir "grasa mala" en "grasa buena", pero incluso los autores dijeron que eso no significa que beber vino evitará que aumentes de peso.
Investigadores de la Universidad Estatal de Washington descubrieron que cuando se alimentaba a los ratones con una dieta alta en grasas, a los que también se les administraba resveratrol, un compuesto antioxidante en el vino, ganaban aproximadamente un 40 por ciento menos de peso.
Los científicos determinaron que el resveratrol aumenta la expresión de los genes que ayudan a convertir la grasa blanca regular en grasa amarillenta que quema lípidos. Si ocurre suficiente conversión, puede prevenir parcialmente la obesidad, explica uno de los autores del estudio, Min Du, profesor de ciencias animales.
El resveratrol es uno de un grupo de antioxidantes llamados polifenoles que se encuentran en la fruta y puede aumentar la proporción de grasa amarillenta a blanca. Si deseas aumentar tu consumo de polifenoles, es mejor que comas más fruta que beber más vino.
"Muchos de los polifenoles beneficiosos son insolubles y se filtran durante el proceso de producción del vino", dice Du en un artículo publicado por la universidad. El vino por lo tanto, solo contiene una fracción del resveratrol y otros compuestos fenólicos que se encuentran en las uvas.
Los investigadores dieron a los roedores dosis puras de resveratrol aproximadamente equivalentes a lo que un humano podría obtener al comer aproximadamente 12 onzas de fruta por día. Du dice que la mejor opción es aumentar tu consumo total de polifeno al comer al menos dos o tres porciones al día de arándanos, fresas, frambuesas, uvas, manzanas y otras frutas coloridas.



Un jardín no se mantiene solo, y por ello es importante tomar algunas medidas antes de salir de vacaciones, para que se mantenga sano y hermoso durante todo el año. La hermosura de las flores y del jardín en verano muchas veces nos hace olvidar que las áreas verdes también requieren de cuidados especiales en esta época del año. ¿Sabes cuáles son? “Se recomiendan métodos de control de plagas y enfermedades que aparecen con las condiciones atmosféricas imperantes”, señala la secretaria de estudios de la carrera de Agronomía de la Universidad del Pacífico, Carmen Gloria Pizarro.
Pero, ¿cómo detectar y combatir las enfermedades que pueden afectar a nuestro jardín? La especialista de la U. del Pacífico explica que entre las más habituales está el oídio, también conocido como moho blanco. “Se establece en las hojas y frutos de las rosas (escaramujo), zapallitos italianos, pepinos, melones, vid y manzanos. Para controlarlo, pulverice con infusión de cola de caballo o limpia plata (equisetum), más azufre mojable o bicarbonato de potasio”, precisa.
Otra de las enfermedades es la roya, que son pústulas de color marrón anaranjado que aparecen en la parte inferior de las hojas. “Ataca a todas las plantas de hortalizas, rosas, pera, etc. Para prevenir, se sugiere la pulverización con infusión de equisetum con cobre añadido”, dice Pizarro.
Luego está el mildiú, que se reconoce como manchas amarillas, cafés o negras que se distribuyen rápidamente a toda la planta. “Es común observarlos en tomate, uva de mesa, cebolla y otras especies frutales. Su control pasa por pulverizar con una mezcla de leche y cobre”, indica la profesional.
Finalmente está la venturia o sarna del manzano, enfermedad puede afectar a perales, membrilleros y manzanos. “Se observa como manchas cafés y negras. Se controla con la pulverización con infusión de equisetum y cobre”, acota la docente de la U. del Pacífico.
En cuanto a las plagas, en primer lugar están los tradicionales pulgones, que pueden ser de color verde, negro o anaranjado. “Los pulgones chupan la savia de las hojas, causando necrosis y defoliación. Sin embargo, tienen unos controladores biológicos que debemos preservar: las clásicas chinitas. Existen de variados colores y tamaños. Cuando éstas están presentes, podemos tener la seguridad que contamos con unos aliados muy eficaces”, comenta la docente de Agronomía de la Universidad del Pacífico, Carmen Gloria Pizarro.
Después tenemos a las clásicas arañitas. “Son pequeños arácnidos microscópicos que habitan en el envés de las hojas, produciendo coloraciones grises o blancas. Las encontraremos en pepinos, melones, rosales, árboles frutales, laurel en flor y otras. Para su control, se puede utilizar infusión de ortiga diluida y también aplicaciones de jabón”, sugiere la experta.
También entre las plagas podemos encontrar orugas, gusanos cortadores, polillas y escarabajos larvas de muchas plantas, que comen de distancia hojas, frutos, etc.
Preparación y dosificación de productos orgánicos
Para combatir plagas y enfermedades de nuestro jardín, existen diferentes productos orgánicos que podemos preparar en nuestra propia casa. Por eso, la secretaria de estudios de Agronomía de la Universidad del Pacífico, Carmen Gloria Pizarro, entrega una guía práctica para preparar y dosificar insecticidas o fungicidas orgánicos.

· Ortiga: en un balde plástico, pique 1 kg de ortiga y dejar macerar con 10 litros de agua. Dependiendo de la temperatura, serán necesarios 2 a 3 días para obtener un insecticida o un fungicida orgánico. Si macera 10 a 15 días obtendrá un fertilizante universal. Este tipo de macerados se conocen como “purines”. Una vez elaborado, fíltrelo y enváselo en una botella, y manténgalo protegido de la luz para prolongar su vida útil. Se usa en una proporción de medio litro o un litro por litro de agua, y se aplica para control de pulgones y enfermedades. Para abonar o fertilizar las plantas, debe asperjar al suelo en una dosis de 2 litros por 10 litros de agua.
· Equisetum: también conocida como “limpia plata”, es una planta de reconocidas propiedades. Debe poner en remojo 1 kilo de equisetum fresco o 150 gramos de equisetum seco durante 24 horas. A continuación hágalo hervir por 20 minutos, luego cúbralo y, una vez frío, fíltrelo. Es especialmente eficaz como fungicida contra botrytis, cloca en duraznero, mildiu, oidio y sarna del tomate. Se debe diluir una parte por cinco partes de agua antes de aplicar al follaje. Aplicar al riego en la primavera una vez a la semana.
· Decocción de ajo: incorpore 2 a 3 dientes de ajo picados en 1 litro de agua hirviendo. Tape y deje reposar 12 horas. Una vez filtrado, se utiliza rociando de forma preventiva contra las enfermedades por hongos, pulgones y algunos ácaros. Aplíquelo al suelo y repita 3 veces a intervalos de tres días.
· Leche diluida: prepare una solución de 1 litro de leche descremada por 9 litros de agua para combatir el Mildiú. Se debe pulverizar una vez por semana sobre las hojas atacadas.
· Cobre: se puede diluir al 2%, es decir, 20 gramos de oxicloruro de cobre en 10 litro de agua. Recordemos que el cobre es un mineral metálico con conocidas propiedades fungicidas (contra los hongos), utilizado desde el antiguo Egipto.
· Azufre mojable: Diluir al 0.2 a 0.4%, es decir, 20 a 40 gramos por 10 litros de agua. El azufre actúa como un excelente fungicida contra el Oídio